***Ante las remotas posibilidades de alcanzar el triunfo electoral este 2 de junio
*** Ya cayó en la gracia de la población ante los nulos resultados como diputado
El diputado local con licencia por el XIV distrito con cabecera en Tula de Allende, Octavio Magaña Soto, se juega su futuro, ante las remotas posibilidades de alcanzar un triunfo electoral el próximo 2 de junio en su calidad de aspirante del Partido Verde Ecologista de México (PVEM) a la presidencia municipal.
Lo anterior, ante el nulo trabajo como legislador y escasos resultados a favor de la población, por lo que solo podría alcanzar de «panzaso» una regiduría, como sucedió hace casi cuatro años cuando también compitió por la presidencia municipal.
Político de orígen priista y quien posteriormente intentó ser candidato del PVEM a la gubernatura de Hidalgo pero fracaso, y quien ahora se «cuelga» de la marca como lo es la 4T, pretende hacer creer que la próxima elección de alcalde será de él.
Ello al perder de vista que como «hijo putativo», del indeseable, rechazado y cuestionado Cuahutémoc Ochoa Fernández (candidato de la segunda fórmula al senado de la Republica por MORENA), su carrera política ha venido en decadencia
Ejemplo claro de ello es la intromisión del Grupo Plural Independiente (GPI), -compuesto por antiguos miembros del PRI-, quienes ya le arrebataron el control del PVEM, situación que se ve reflejada en la designación de candidatos a puestos de elección popular de descendencia priísta.
Ante esto, en las próximas elecciones, las posibilidades de éxito de Magaña Soto, son remotas, ya que todo apunta a que la elección de alcalde de Tula de Allende se centrará entre el abanderado de MORENA, Cristhian Martínez Reséndiz y el aspirante independiente, Noé Paredes Meza, el resto de los candidatos irán como «relleno».
Será a partir del próximo día 20 de abril y hasta el miércoles 29 de mayo cuando se realicen las campañas proselitistas las cuales marcaran la pauta para los comicios concurridos del próximo 2 de junio.
Ello dado que el resto de las campañas (diputaciones federal y local) siguen sin prender en el ánimo de la gente.
